El auge de Vox según jóvenes andaluces

Por primera vez en la historia de la democracia española ha conseguido un partido de ideología de extrema derecha conseguir suficientes votos como para tener representación.

Vox es un partido político fundado en diciembre de 2013. En las elecciones al parlamento europeo de 2014 (la primera vez que se presentó a unas elecciones) solo cosechó el 1,57% de los votos, lo cual no le permitió tener ni un escaño.

Sin embargo, 4 años después, en las elecciones autonómicas de Andalucía logró el 11% de los votos, consiguiendo 12 escaños en el parlamento.

Hablé con jóvenes andaluces para conocer su opinión sobre las posibles causas del auge de Vox:

Manuel, 18 Años, Estudiante de Ingeniería de Telecomunicaciones.

Desde mi corta experiencia en temas políticos y según lo que he visto y oído a mi alrededor, parece paradójico pero creo que el auge de Vox tiene los mismos motivos que los que Podemos tuvo en su momento.

Partiendo del momento de la moción de censura, el ciudadano medio andaluz se encuentra confundido: el PP era echado del Gobierno “por corrupto” por el partido históricamente corrupto de Andalucía. Ciudadanos, por su parte, se abstuvo en las votaciones y “votó a España” sin decantarse a favor o en contra de PP o PSOE.

Entonces es cuando vienen las elecciones en Andalucía y el votante ya no sabe si votar a los “corruptos A”, a los “corruptos B” o al partido que apoya al PP o al PSOE según llueva o haga sol.

Surge entonces una alternativa. Se llama Vox.

Se llama Vox, ayer se llamaba Podemos y mañana se llamará de otra forma. Con esto quiero afirmar que hasta que no “espabilen” los partidos tradicionales o Ciudadanos no se aclare en su postura, este tipo de movimientos va a seguir captando la atención de muchos ciudadanos españoles que, ante el mal momento que pasa la política en España, acuden al partido de turno para sentir que su voto puede todavía valer la pena.

  • Has comentado que muchos españoles han votado a Vox para sentir que su voto ha valido la pena. ¿Crees que esta parte del electorado ha leído el programa electoral de Vox o al menos conoce sus principales propuestas?

Es muy probable que un gran número del electorado de Vox no haya leído el programa como tal, pero sí comparten, me imagino, los principios que han ido defendiendo Abascal y compañía desde prácticamente la fundación del partido. El programa electoral como tal ha perdido mucho valor desde que la política en España está como está. La gente se fía más de lo que le transmiten los políticos a lo que leen en una página web o un folleto.

  • Has comparado a Podemos con Vox. ¿Crees que ambos partidos políticos tienen aspectos en común?

Más que aspectos en común, diría que son ejemplos del mismo concepto de partido pero en extremos opuestos – evidentemente. Al igual que Podemos aprovechó el mal momento del PSOE tras el lamentable mandato de Zapatero, Vox lo ha hecho gracias a la existencia de líderes poco carismáticos como Rajoy o ideologías no bien definidas como la de Ciudadanos.

Creo profundamente que si el PSOE no lo hubiera hecho tan mal durante sus legislaturas previas a la era Rajoy y el PP hubiera tenido a Pablo Casado como líder años antes, ni Podemos ni Vox hubieran tenido la repercusión que han logrado y, que por desgracia, van a seguir logrando.

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Pedro, 20 años, Estudiante de Bioquímica.

En mi opinión, el ascenso de partidos fascistas se podría deber a tres factores principales: (1) la sensación de necesidad para eliminar del poder al Partido Socialista, que llevaba 40 años gobernando en nuestra región, (2) lo que, sumado a varios casos destapados de corrupción institucional que generó en la oposición un fuerte rechazo, que exigían que el partido se depurara. (3) Además, el aumento generalizado en la opinión pública de que “todos los políticos son corruptos”, en sinergia con la aparición de nuevos grupos políticos que alteraron por completo y de forma irreversible al espectro político español, creo que fue el detonante para que, a base de ninguneos y descalificaciones, ascendiera un partido puramente populista parecido en cierto modo, pero realmente diferente en la mayoría de aspectos a otros movimientos de ultra derecha que han tenido repercusión Europa. No se plantea como un peligro para la democracia, porque es bien sabido que en la coyuntura actual sería imposible que pudieran llevar a cabo ni una de las políticas que llevan por bandera (ataques sistemáticos a los derechos de las mujeres, a la libertad de culto, …).

Desde los principales partidos que sintieron como una derrota estas elecciones el análisis pasaba por comentar la baja participación

No me siento capaz de hacer un análisis profundo del por qué ha resurgido de esta forma tan evidente el etnocentrismo y la xenofobia más propia de mediados de siglo XX que de principios del siglo XXI, pero de lo que estoy seguro es que no prevalecerá el odio frente al avance de las libertades personales y de la humanidad. No me siento capaz de comprender aún los resultados, y creo que tanto los partidos que promocionaron a esta formación como los partidos que han visto mermados sus números de votantes, debemos reflexionar acerca de los datos que vimos hace no tanto.

  • Has señalado que a pesar de que Vox es un partido político parecido a otros movimientos europeos de ultra derecha, es diferente en muchos aspectos. ¿Cuales son en tu opinión las principales diferencias?

Mientras que Vox parece encarnar la ultra derecha conservadora que trata de restringir el acceso a los servicios públicos a los extranjeros, o mientras parece que esta formación atenta contra los derechos individuales de la comunidad LGTBI, otras formaciones a lo largo de Europa han llevado sus campañas, también xenófobas, tratan de infundir el miedo de que los extranjeros mismos serían los culpables de que en un futuro se les acabaran los servicios públicos, o que terminaran con el progreso en esos países. Algo igual de deleznable, pero en la misma línea de razonamiento xenófoba. Además, Vox nace con una orientación en lo económico como aperturista y libertario, mientras que en otros países lo que se ha visto es que su política económica está basada en el proteccionismo y el aumento de poder e intervencionismo del estado.

  • En caso de repetirse las elecciones, ¿Crees que aumentaría la participación del electorado?

Personalmente creo que la participación en las elecciones ha sufrido un descenso grande no solo por el hecho de que el PSOE había estado gobernando en esta región por más de cuarenta años, sino también porque existe un descontento con todas las formaciones políticas. Pronto tendremos la oportunidad de comprobar si lo que digo es cierto o no, pero creo (y en cierto modo, espero) que el voto a Vox no es más que una respuesta reaccionaria que no tendrá cabida más allá que en estas elecciones. Creo que, además, este resultado llamará a un mayor parte del electorado a votar, pero mi lectura es que hay una razón que subyace a la baja participación más allá de que la gente «se haya confiado con que ganara el PSOE». Los diferentes grupos deberán trabajar para comprender qué es lo que ha causado la ebullición de esta formación, y tendrán que ver como lo congelan nuevamente.

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Alberto, 21 años, Estudiante de Ciencia Política.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es el contexto en el que nos encontramos. Tras 36 años de hegemonía del Partido Socialista con casos de corrupción graves para una democracia las tornas han cambiado y por primera vez los números de los partidos de derecha salen.

Nadie se podía esperar tres meses antes que nos encontraríamos ante esta situación. Es evidente que gran parte de la población, tanto de izquierdas como de derechas siente apatía por Susana Díaz, incluso dentro de su propio partido tiene muchos detractores.

Gran parte de la culpa del resultado de las elecciones viene de la abstención. Las razones de dicha abstención pueden ser las siguientes: el apoyo de los independentistas a Pedro Sánchez hace que los que son afines a una idea de España más centralizada se desliguen, lo que por otra parte los que son “sanchistas” votar a Susana Díaz es como votar a la derecha.

Estas elecciones han roto un par de tópicos que nadie esperaba que se fueran a romper. El primer tópico ha sido que la derecha se ha divido en tres partidos, uno moderado (Ciudadanos), un partido de corte más conservadora (PP) y por último la sorpresa una derecha más radical (VOX). El tópico reza que la izquierda siempre se dividía, por ello perdía votos y ganaba la derecha. En este caso ha sido al revés, la derecha se ha dividido y aun así ha superado con creces a los partidos de izquierda.

Por otra parte, está el tópico regional de que Andalucía es un pueblo de izquierdas de forma innata. Este tópico hace que la población esté desencantada, ya que pueden pensar que votar no sirve de nada porque va a salir el PSOE de todas formas. Esta vez no ha sido así, es verdad que ha habido una participación bajísima y eso hace que los escaños cuesten muy poco, pero la suma de votos de los partidos de derecha (PP,C’s y VOX) es 1.809.000, mientras que la izquierda (PSOE, AA) suma menos de 1.600.000 votos. Los números hablan por sí solos, nunca los partidos conservadores han obtenido más votos que los partidos progresistas en esta región.

El mérito del resultado de las elecciones no lo tiene el partido de ultraderecha, lo tiene el discurso que ha captado esos 400.000 votos y con discurso no me refiero a mítines, sino a campañas en redes sociales y mensajes que han ido calando poco a poco a la sociedad. Vox ha captado con acierto el “no nos representan” de la derecha, un discurso trumptiano, antiestablishment que hace que los votantes más inconscientes y afectados por la política vean reflejado su rostro en el de Abascal, Presidente de Vox.  Son políticamente incorrectos y están en contra del movimiento lgtb+ apodándolos como el lobby de género. Los partidos de extrema derecha que ya están asentados tienden al mismo argumento, el peor problema de todos es la inmigración. Son muy importante los mensajes sin fondo que al fin y al cabo no quieren decir nada y captan la atención de la gente.

Certeramente han sabido también moverse en campaña electoral, sus mítines han sido en plaza de toros para confrontarse con los animalistas de Pacma y dejar claro la posición de lo tradicional frente a quienes quieren destruir las costumbres. También dice el candidato a Vox por Sevilla que es el voto católico, Andalucía y Sevilla es un territorio muy religioso. Van sesgando discursos tan amplios en los que la población puede formar parte y se diferencian de los demás sin pudor.

Centrándonos en el tema, las causas de la victoria de la derecha no solo es la aparición de un partido nuevo, sino que han ganado los partidos que han centrado su campaña a mil kilómetros de aquí, en Cataluña. Uno de los principios de la propaganda política es centrar la campaña en un enemigo común y que no se pueda defender ese enemigo. Toda la agenda política española se ha basado los últimos 2 años en Cataluña, no existen otros problemas más importantes. Es cierto que las declaraciones de Torra y de otros políticos catalanes independentistas como Arthur Mas hacen que el odio entre Andalucía y Cataluña se incremente. La reacción al independentismo catalán en Andalucía es el otro extremo, contra la independencia mano dura y centralismo. El estatalismo no solo lo defiende Vox; C’s y PP también enfocan su discurso a un modelo de estado no federalista. Mientras tanto en el otro lado del ring, el PSOE y Podemos tienden la mano a los partidos independentistas para poder sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. Esto hace que los votantes del PSOE de Andalucía que tiendan a una idea más nacionalista de España no votaran por ese partido y optaran por opciones más conservadoras o por la abstención.

Por último, el discurso xenófobo de Vox no ha calado en los barrios más pobres como se ha querido vender en los medios de comunicación. Este voto se distribuye más por las ciudades, en los barrios más pudientes y en pueblos en los que la inmigración está al orden del día.

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María, 20 años, Estudiante de Ciencia Política.

Para empezar, he de decir que como joven andaluza interesada por la política me sentí inmensamente decepcionada el día de las elecciones andaluzas. Las viví desde Estados Unidos porque estaba estudiando allí gracias a una beca y no podía creerlo. Mi decepción nacía de la falta de previsión, de intuición, de análisis político. ¿Cómo es posible que nadie pudiera haberlo previsto? El día en que VOX dio su mitin en Vistalegre pensé que quizá podían sacar 1 o 2 diputados en Andalucía. ¿12? Aquello no era posible. Era una pesadilla.

¿Qué había pasado? Creo que el análisis para identificar las causas del auge de VOX es muy complejo. Para mí, el 15M en España dio lugar a un nuevo ciclo político que frenó a la extrema derecha. La gente no cuestionaba el reparto de la tarta y si los inmigrantes cogían más que los españoles. La gente cuestionaba a la tarta en sí, al sistema. Un sistema capitalista que, como se ha señalado en muchos análisis, enfrenta al último contra el penúltimo en vez de mirar hacia arriba.

El 15M nos hizo frenar la tendencia europea y tejer lazos de solidaridad entre las clases populares. Partidos progresistas entraron en el Parlamento y muchos otros tuvieron que modificar su ideario al nuevo panorama político. Tras este nuevo centro más a la izquierda, nació Ciudadanos para ser el podemos de derechas. Tras esto, teníamos un panorama de derecha más extrema y más de centro y joven. Para mí, Ciudadanos es mucho más peligroso que el PP pero hablo en términos de percepción social. El PP trató de incorporar a su argumentaron elementos de C’s para ganar votantes. Esto generó un vacío para esos votantes franquistas que abundaban en el PP.

La Transición es un elemento clave en este análisis porque permitió impunidad y legitimidad al ideario franquista que acabó con la democracia en este país durante 40 años. Y quien diga que el PP no es un partido franquista miente. En el momento en el que te niegas a aceptar una Ley de Memoria Histórica estás evidenciando que una gran masa de tus votantes es franquista. Todos esos votantes, cansados de la falacia de “la dictadura de políticamente correcto”, de las feminazis, los maricones y los independentistas han votado a VOX. Han votado a VOX por su discurso moralista y fácil. Los ricos lo han hecho por preservar sus privilegios y su conservadurismo y los pobres por alienación. Porque tienen miedo de que las pocas migajas que les quedan se las lleve uno más pobre que ellos.

Toca reflexionar como izquierda en todos nuestros errores. Y no me vale la causa fácil (y vieja) de que la culpa la tiene la izquierda por priorizar otras luchas a la de clase. El movimiento feminista ha demostrado ser un ejemplo en este país de freno a la derecha. Y muchos deberían aprender. La interseccionalidad sirve para luchar colectivamente contra todos esos ejes de opresión que se articulan en el capitalismo. Seamos más inteligentes.

  • Has comentado que el 15M frenó, en su momento, a la extrema derecha. Sin embargo, ¿crees que el auge de Vox puede ser una respuesta a estos movimientos de polo opuesto?

Por supuesto que lo es. El sentido común es un elemento ideológico que se disputa constantemente. El 15M, las mareas sociales que nacieron del mismo, el movimiento feminista… todos ellos movieron los límites de ese sentido común hacia el progresismo. Ya nadie podía decir en televisión que ser feminista era algo malo. El sentido común se movió hacia nuestras consignas. Sin embargo, todavía existían todas esas personas que se mostraban reacios a aceptarlo. Personas herederas de toda esa sociología franquista que he hablado antes. Los llamados «librepensadores» que luchan contra lo políticamente correcto. Se creen incómodos para el sistema pero son su producto más perfecto y leal.

Javier, 22 años, Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones.

No es nuevo que los partidos extremistas aprovechan los periodos de máxima crispación para ascender, pues se nutren precisamente de la gente más desencantada con los partidos tradicionales. Somos los partidos políticos, sus militantes y nosotros mismos los culpables de que partidos como Vox en España, Frente Nacional (ahora llamado Agrupación Nacional en un intento de maquillaje de intenciones) en Francia o Liga Norte en Italia estén en pleno auge. Hemos permitido no saliendo a votar que otros que sí tenían firme intención de votar a estos partidos lo hagan y su efecto se multiplique, porque estoy seguro de que los que se quedaron en casa en su mayoría no habrían votado a este partido.

La izquierda, más desdibujada que nunca, también ha permitido que los de derechas sean más de derechas y los que antes eran de izquierdas, duden sobre si esos señores representan a su concepción de la izquierda. En estos tiempos se necesita una izquierda fuerte que sea rival del fascismo, y lamentablemente, no contamos con ella. Partidos que surgieron como auténticos de izquierdas, como Podemos o como antiguamente Izquierda Unida se encuentran cada vez más fragmentados y perdidos en luchas internas que desaniman al votante dudoso.

Y por último creo que uno de los mayores triunfos de la ultra-derecha y la derecha es que nos han embaucado para que a muchos se les olvide la conciencia de clase, mucha de la gente a la que le preguntes sobre el tema o lo desconoce, o se le ha olvidado o lo ve como algo arcaico, y pienso que es un error, puesto que es importante saber discernir, como oí en una canción, que «los tuyos son los de tu clase, no los de tu raza». Creo que la ausencia y presencia de estos factores son los culpables del triunfo de partidos de este tipo.

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